Pausa y Poesía

Amigos y amigas de Turquinauta. En estos días, debido a mis clases, solo escribo textos científicos. La verdad es puro deber, prefiero las crónicas, los cuentos, los poemas, pero con crónicas, cuentos y poemas no se hace ciencia -debería- No los quiero abrumar con tan tediosos documentos, pero no quiero que el blog se marchite. Aquí le dejo un inmenso poema de Fayas Jamis pubicado en Segunda Cita y espero que los disfruten.
No se pierdan de por acá

 Poema Poema

Fayas Jamis

¿Qué es para usted la poesía además de una piedra horadada por el sol y la lluvia,

Además de un niño que se muere de frío en una mina del Perú,

Además de un caballo muerto en torno al cual las tiñosas describen eternos círculos de humo,

Además de una anciana que sonríe cuando le hablan de una receta nueva para hacer frituras de sesos

(A la anciana, entretanto, le están contando las maravillas de la electrónica, la cibernética y la cosmonáutica),

Además de un revólver llameante, de un puño cerrado, de una hoja de yagruma, de una muchacha triste o alegre,

Además de un río que parte el corazón de un monte?

¿Qué es para usted la poesía además de una fábrica de juguetes,

Además de un libro abierto como las piernas de una mujer,

Además de las manos callosas del obrero,

Además de las sorpresas del lenguaje -ese océano sin fin totalmente creado por el hombre-,

Además de la despedida de los enamorados en la noche asaltada por las bombas enemigas,

Además de las pequeñas cosas sin nombre y sin historia

(un plato, una silla, una tuerca, un pañuelo, un poco de música en el viento de la tarde)?

¿Qué es para usted la poesía además de un vaso de agua en la garganta del sediento,

Además de una montaña de escombros (las ruinas de un viejo mundo abolido por la libertad),

Además de una película de Charles Chaplin,

Además de un pueblo que encuentra a su guía

y de un guía que encuentra a su pueblo

en la encrucijada de la gran batalla,

Además de una ceiba derramando sus flores en el aire

mientras el campesino se sienta a almorzar,

Además de un perro ladrándole a su propia muerte,

Además del retumbar de los aviones al romper la barrera

del sonido (Pienso especialmente en nuestro cielo y

nuestros héroes)?

¿Qué es para usted la poesía además de una lámpara encendida,

Además de una gallina cacareando porque acaba de poner,

Además de un niño que saca una cuenta y compra un helado de mamey,

Además del verdadero amor, compartido como el pan de cada día,

Además del camino que va de la oscuridad a la luz (y no a la inversa),

Además de la cólera de los que son torturados porque

luchan por la equidad y el pan sobre la tierra,

Además del que resbala en la acera mojada y lo están viendo,

Además del cuerpo de una muchacha desnuda bajo la lluvia,

Además de los camiones que pasan repletos de mercancías,

Además de las herramientas que nos recuerdan una araña o un lagarto,

Además de la victoria de los débiles,

Además de los días y las noches,

Además de los sueños del astrónomo,

Además de lo que empuja hacia adelante a la inmensa humanidad?

¿Qué es para usted la poesía?

Conteste con letra muy legible, preferiblemente de imprenta.

Fayad Jamís
(1930 – 1988)

El periodismo en los tiempos de Trump

Un texto que me parece muy interesante, no solo por el zoquete ese de la Casa Blanca, sino por el fenómeno de la comunicación y el periodísmo en los tiempos que corren

Trump y el periodismo al que nos lleva

Pascual Serrano
Periodista y autor del libro Medios democráticos. Una revolución pendiente en la comunicación
tomado de Público

El fenómeno Trump no es solo político, es evidente que también está afectando al comportamiento de los medios. En unos tiempos en los que la espectacularidad, lo anecdótico, el mensaje breve y simplista domina la agenda, el presidente estadounidense comienza a marcar pauta en los estilos informativos. Su ya cotidiano formato de tuits diarios se convierten en referencia de culto para los medios. Años pensando los gabinetes de prensa cómo incidir con notas, convocatorias, dosieres, informes y cifras, y resulta que a golpes de 140 caracteres con mensajes descabellados puedes fijar la agenda informativa sobre tu presidencia.

Trump tiene garantizado el seguimiento de su agenda no solo por los medios, sino incluso por el resto de los políticos que buscan marcar distancia aunque en realidad sus políticas no varíen mucho. Así cuando el presidente estadounidense trataba el tema del muro con México apareció Mariano Rajoy para afirmar que “no cree en vetos ni fronteras”. Todos sabemos que España también pide visados a ciudadanos de muchos países o conocemos la situación en que se encuentran Ceuta y Melilla, y sus criticadas concertinas, que no son otra cosa que cuchillas para impedir el acceso de inmigrantes. O lo que dijo Pedro Sánchez ante el titular de Trump pidiendo más gasto militar para “volver a ganar guerras” respondiéndole con un tuit en el que se leía “Sr. Trump, créanme, la manera más segura de ganar guerras no es iniciar ninguna. Deja el mundo en paz. Gracias”. Un mensaje perfectamente válido para Hillary Clinton, Barack Obama o incluso su compañero de partido Javier Solana a cargo de la OTAN, pero solo se le ocurrió para dirigírselo a Trump.

La boutades de Trump provocan rápidos distanciamientos de nuestros políticos con el único objetivo de aparentar que ellos aplican políticas diferentes. Así, mientras un coro político y mediático unánime en Europa critica las amenazas del estadounidense de expulsar emigrantes, ese mismo coro se calla cuando la Comisión Europea insta a los Estados miembros  a expulsar a un millón de migrantes “sin papeles” de la UE. Algo que recordaba Sami Naïr en su texto “Mientras Europa imita a Donald Trump”.

Otro de los elementos que más está rentabilizando Donald Trump es el descrédito de los medios de comunicación en la sociedad. Unos medios que cada vez influyen menos en la conformación de la opinión pública. No es verdad que la prensa module tanto la imagen de un político, quizás lo consigan fuera de sus fronteras, pero no tanto en su propio país. Mientras, gracias a la labor de zapa de los medios españoles, Hugo Chávez era el político peor valorado en nuestro país, en Venezuela arrasaba en cada convocatoria electoral y conseguía más porcentaje de votos que los presidentes europeos. Y mientras, varios años antes, todo Occidente admiraba a Mijaíl Gorbachov como el gran estadista que abría y democratizaba la Unión Soviética, su popularidad estaba por el suelo en su país natal, donde los percibían como el irresponsable que había desmembrado la gran nación soviética.

Con Donald Trump está sucediendo lo mismo, nuestros medios se están quedando en la superficialidad de sus payasadas, sin explicar las razones de su apoyo y qué fibras emotivas y temas sensibles está tocando para lograr el apoyo de los estadounidenses. Algo de esto lo explicaba la profesora de filosofía Nancy Fraser: “la victoria de Trump no es solamente una revuelta contra las finanzas globales. Lo que sus votantes rechazaron no fue el neoliberalismo sin más, sino el neoliberalismo progresista (…) las políticas de Clinton degradaron las condiciones de vida de todo el pueblo trabajador, pero especialmente de los empleados en la producción industrial. Para decirlo sumariamente: Clinton tiene una pesada responsabilidad en el debilitamiento de las uniones sindicales, en el declive de los salarios reales, en el aumento de la precariedad laboral y en el auge de las familias con dos ingresos que vino a substituir al difunto salario familiar”. Como ven, algo demasiado elaborado para el minimalismo de nuestros medios a la hora de tratar a Trump, su política y las razones de su llegada al poder. No es objeto de este texto hacerlo, tranquilos.

Mientras aquí nuestros medios ríen e insinúan que Trump se desliza hacia el abismo electoral, las encuestas de la CNN lo que desvelan es que el  57% de quienes lo vieron en su primer discurso concluyeron con una reacción muy positiva a la intervención. Siete de cada diez dijeron que las propuestas políticas del presidente llevarían al país en la dirección correcta y casi dos tercios afirmaron que Trump tiene las prioridades correctas para el país. No parece que el rechazo que nos presentan nuestros medios sea muy real de lo que está despertando Trump entre los norteamericanos. Según un sondeo de la consultora YouGov y la Universidad del Estado de Pensilvania para el Washington Post, sólo el 3% de los que le votaron en noviembre se arrepienten.  Una encuesta de otra empresa, Morningconsult, revela que las controversias del presidente reducen su apoyo entre los demócratas e independientes, pero la aumentan entre los republicanos. Un ejemplo: cuando declaró a los medios de comunicación “el enemigo del pueblo”, su valoración entre el público en general cayó 15 puntos porcentuales, pero entre sus seguidores subió 31. No es mala estrategia, bajas entre los que ya no eran tus partidarios pero te afianzas entre los que te apoyan.

Y aquí volvemos de nuevo al descrédito de los medios. Un descrédito tan merecido como desastroso para el periodismo y el valor de la verdad. Solo el desprecio ganado a pulso durante tantos años ha provocado que políticamente resulte hasta rentable repudiarlos, algo impensable hace unas décadas. Ahora la Casa Blanca se puede permitir excluir de una conferencia de prensa de su portavoz a varios importantes periódicos y canales televisivos nacionales y extranjeros y obligar a los trabajadores de las cadenas televisivas ABC, NBC, CBS y Fox a acudir sin cámaras al acto sin ningún coste político. Lo señalaba en España la periodista Rosa María Artal: “La prensa está en entredicho. Una crisis mal afrontada y peor resuelta la mantiene en situación de debilidad. Donald Trump, el nuevo presidente de Estados Unidos, ha decidido usar ese estado vulnerable a su favor para avanzar en unos planes realmente temibles”.

De todos modos, no es nueva la estrategia de Trump, hace tiempo que otros políticos ya saben que hacer el payaso resulta más rentable para conseguir que unos medios, ávidos de sensacionalismo, frivolidad e intrascendencia (y unas audiencias, también hay que reconocerlo), dediquen sus contenidos a lo estúpido y obvien las cuestiones problemáticas que al líder le pueden resultar incómodas. Probablemente el pionero fue Silvio Berlusconi, quien lograba en una visita a la tragedia de un terremoto mal gestionado desviar la atención de los medios diciéndole a una médico de emergencias desplazada al lugar “no me importaría ser reanimado por ti”. Sí, los medios ridiculizaron al primer ministro, pero no hablaron de la falta de recursos del rescate ni la ausencia de medidas de prevención. Algo similar logró el primer ministro italiano, a la llegada a Italia de Angela Merkel para un encuentro bilateral. A Silvio Berluconi, con todas las cámaras enfocando, no se le ocurre otra cosa que esconderse detrás de una columna para darle un susto/sorpresa a la alemana. Inmediatamente la noticia era la estupidez y no el motivo del encuentro. Así es como se explica que entre tanto show de Trump haya pasado desapercibida la derogación de las regulaciones que reforzaban los controles sobre Wall Street y los bancos tras la crisis financiera.

La estrategia de dispersión es utilizada ya por muchos políticos y seguida diligentemente por los medios, en unos casos con conciencia clara de colaboración o en otros sencillamente por el nuevo culto a lo trivial. A mediados de marzo las calles de las grandes ciudades brasileñas hervían de manifestaciones, violencia y represión policial en rechazo al presidente Temer. La noticia fue recogida por el diario El País, sin embargo colocó en un posición más destacada otra sobre Brasil y Temer: “Los fantasmas obligan al presidente de Brasil a dejar la residencia presidencial”. En medio de los disturbios, Temer da en una entrevista a la revista brasileña Veja la explicación de por qué abandona la residencia oficial presidencial: “Sentía algo extraño ahí. Desde la primera noche, no pude dormir. La energía no era buena. [Su mujer] Marcela sintió lo mismo. Solo le gustaba a Michelzinho [su hijo, de 10 años], que iba corriendo de un lado para otro. Llegamos a pensar, ¿habrá fantasmas aquí?”.

Como bien señala El País, “desde entonces se ha convertido en la historia brasileña más popular en lo que va de año. Ha aparecido en cientos de medios internacionales, generalmente con un título del estilo El presidente de Brasil se muda de la residencia oficial por miedo a los fantasmas”. La idea del brasileño es perfecta: si vas a protagonizar las portadas por las manifestaciones masivas que piden que dimitas por corrupción, lo mejor es decir que ves fantasmas en el palacio presidencial y que te mudas, los medios -con su connivencia o su mediocridad, según cada caso- se encargarán de tapar el asunto serio y dedicarse al estúpido. Y eso es lo que está sucediendo con Trump. Por ello es portada que el presidente norteamericano se sujeta la corbata con cinta adhesiva. ¿Qué presidente se molestaría en disimular ese sistema si sabe que desplazará a las noticias negativas de su país o las críticas a su gobierno?

Y como última opción, a Trump siempre le quedará el recurso de meterse con los medios. Estos, que se creen el ombligo del mundo, ignorarán cualquier otra noticia relacionada con el presidente para ocuparse de la que ellos son los protagonistas. Y si encima pueden presentarse como sufridas víctimas, mejor.

Como decía el periodista argentino Ezequiel Fernández-Moores, “estamos informados de todo, pero no nos enteramos de nada”. El Roto lo resumió brillantemente en un viñeta: “Lo malo que tiene esta edad de oro de la comunicación y la información es que no hay manera de saber lo que pasa”.

Marxismo ¿si o no?

Cuando salí del Pabellón Cuba, las preguntas que traía se trastocaron ante la visión de la Rampa luminosa en la tarde de ferbrero ¿Qué tenían en común con Carlos Marx, y con el Marxismo esas personas conectadas a la Wifi, o mis compañeros de carrera tras el P1, o aquellos aficionados al helado quienes circundaban Coppelia en la habitual y extensa cola? Semejante intríngulis nació del motivador encuentro que tuvimos en el programa Dialogar Dialogar que organiza cada mes el Dr. Elier Ramirez Cañedo y que en esta ocasión se involucró en el tema: Problemas de la enseñanza y divulgación del marxismo en Cuba.

¿De qué marxismo hablamos allí? Del llamado originario, que para muchos incluye además de las obras de Carlos Marx y Federico Engels a V.I. Lenin, a los que se les incorporan las aportaciones de otros pensadores: Mariátegui, Gramsci, Rosa Luxemburgo, Trotski. Algunos de ellos han sido considerados injustamente como actores de reparto, pero como bien asegura la Dra. Natacha Gómez Vásquez ninguno es menor que otro, cada uno hizo sus aportes. Así ocurre con los filósofos marxistas de nuestro tiempo, contribuyen y actualizan el marxismo permitiéndole respirar y comprender la sociedad actual. Del que según la palabra del DrC. Felipe J Pérez Cruz es primero que ciencia, una ideología de profundo sentido ético.

¿Cómo entendemos el marxismo en Cuba?, ¿cómo la filosofía oficial de la Revolución? ¿Cómo una obligatoria interpretación del mundo para aquellos que se precien de ser de la vanguardia intelectual y política?, ¿Cómo una condición excluyente para ser revolucionario? El dilema no es ni fútil, ni sencillo. Claro que ya sabemos hoy que no se necesita considerarse marxista para ser revolucionario, es decir se puede desconocer la teoría marxista y en cambio ser un luchador por la emancipación y un activo combatiente antimperialista. El Partido Comunista de Cuba es un partido marxista, pero no en el sentido clásico, del socialismo europeo o asiático, sino que esa base del pensamiento está por esencia integrado, además de los clásicos antes mencionados, por representantes de la cultura y el pensamiento filosófico cubano, desde Varela a Fidel, pasando por Martí, Varona, Mella, la generación del 30, Ernesto Guevara, Carlos Rafael Rodríguez, Armando Hart y muchos otros. A decir de Mariátegui, “ni calco ni copia, sino creación heroica”.

 

Por otro lado no se puede desconocer el contexto: Cuba, en el centro del mundo occidental, con todo lo que eso entraña, en lo político, ideológico y cultural, construye una sociedad cuyas bases se asientan en la filosofía de “aquel alemán” y su imprescindible compañero. Tal osadía- también se le puede llamar locura- es en sí mismo un formidable desafío, solo posible en un pueblo como este. De manera que el tema, viéndolo en ese contexto resulta un exotismo. De todo ello queda muy claro que en Cuba es posible ser patriota sin ser marxista, pero de ningún modo se puede ser marxista sin ser patriota.

Desde muy temprano comenzaron en la Revolución los antagonismos sobre el tema. La naciente sociedad se encontró con cincuenta años de satanización propagandística anticomunista que pintaban a Marx, Engels y todos los que le continuaron, como hijos de Belcebú y a quienes le seguían, como sujetos fundamentalistas y antropófagos. La realidad vivida en la obra de la naciente revolución fue quien abrió al marxismo las puertas de las casas y de las gentes. La justicia social, la dignidad restablecida de los humildes, el protagonismo de los héroes de cuatro guerras, y la obtusa, agresiva e injusta respuesta imperial a la naciente rebelión, pusieron al pueblo ante la única disyuntiva posible, el socialismo.

Once lustros después estamos discutiendo todavía sobre el tema. En todos estos años han sido muchos los aciertos y también muchos los errores en la enseñanza y divulgación del marxismo, pero como dijo el joven profesor Yosvani Montero “ningún error es más grande que la obra en su totalidad” errores metodológicos, organizativos, bibliográficos, y según el profesor Esteban Morales, también errores políticos.

Para no pocos docentes- recuerdo algunos de ellos de mi época de estudiante- era mejor el adoctrinamiento a pulso, y que no hubiera en clase dudas, sospechas y debates, lo que contradice a la teoría marxista: cuestionadora, en constante construcción y altamente cinética. El profesor que no genere debate en el aula está apagado y debería cambiar su método o su oficio. Lo mismo que el político. El profesor Luis Suarez llamó la atención en el encuentro que si bien en los primeros años de la revolución, los dirigentes y cuadros históricos iban en sus discursos al marxismo, los actuales parecen preferir no citarlo. Lo cierto es que la ausencia de debate en las aulas es preocupante y pernicioso, así como la metodología “verticalizante y escolástica”. También lo es el distanciamiento del discurso político del marxismo.

Lamentablemente mucho del rechazo que genera en el aula los temas de filosofía marxista tienen su causa en la petulancia de la superioridad absoluta sobre otras formas del pensamiento o porque se enseña como algo acabado, del pasado, inmóvil, cuando es dialéctico, actual y en relación directa con la práctica.

Surge de inmediato una cuestión, ¿Es imprescindible entonces la enseñanza del marxismo en Cuba? Claro que lo es, pero no como un recurso proselitista para captar adeptos fieles, o como filtro para sesgar a los “paganos”, sino como ciencia y como método, como arma y como recurso para interpretar el mundo y sobre todo, transfórmalo, como aventura formidable de jóvenes que apenas tenían 30 años cuando lanzaron al mundo ese texto formidable y redentor que es el Manifiesto Comunista.

La Dra. Gómez Velázquez asegura que hay personas de profesión marxista, pero sin vocación marxista. Junto a ellos los que, enclaustrados en una filosofía academicista, acusan de vulgar cualquier aterrizaje de la teoría al espacio de la vida real, de la gente común. Estos “monjes de clausura”, se olvidan que las obras de los clásicos y los que le continuaron son armas imprescindibles para comprender la vida y modelar al sujeto que ha de transformar al mundo. Ciertamente la teoría marxista fue interpretada en muchos y variados enfoques, a la medida o desmedida de traductores, políticos o académicos fundamentalistas. Muchas de esas interpretaciones han creado más confusión y como alerta la Dra. Gómez Velázquez los debates acerca de un marxismo irreal, aleja a los verdaderos interesados.

Para evitar distorsiones y sobre todo para poder comprenderlo en toda su magnitud se debe interpretar al marxismo como una cultura. Justo sobre ese enfoque la Dra.C Olga Fernández aseguraba con toda razón que hay que enseñarlo desde lo cultural. Una “cultura del combate” insistía la profesora. Esa “espiritualidad cognitiva” merece mejor difusión, mejores abrevaderos informativos para los jóvenes, los estudiantes. Esa filosofía redentora, que nos permite enfrentar con éxito los efectos del consumo y de la barbarie, la “atroz anticultura”; esa comprensión que se ajusta a toda forma de resistencia; según la profesora Fernández “inclusiva, dialógica, transformadora para las masas” merece caminos más despejados en su tránsito pedagógico y cultivador.

 

Recuerdo una excelente biografía mínima de Marx, Moro el gran aguafiestas cuya autora Paquita de Armas asistió al debate, esa biografía me rescató del marxismo escolástico y cuadripléjico que recibía entonces. Ese recuerdo personal conduce a uno de los caminos expuestos en el intercambio: llegar al marxismo a través del personaje de Carlos, el nacido en Traveris, el esposo de Jenny, el amigo de Engels, como se puede llegar mucho más rápido a la cultura martiana con la amistad de José Julián. El papel del maestro de historia y de la historia misma es fundamental para la enseñanza del marxismo. Historia y filosofía no se pueden separar, ni desde lo metodológico, ni desde lo docente. La historia nos aporta a héroes reales, hombres y mujeres marxistas quienes contenían los valores y el conocimiento así como el ejemplo personal de sus vidas, esto quiere decir que Ernesto Guevara “nos conduce desde la belleza y de la ética diaria y de la moralidad de resistir” todo lo cual es parte de la cultura marxista, tal y como lo expresó en el debate el Dr.C Felipe Pérez Cruz.

Pérez Cruz también aseguró lo importante que resulta para los estudiantes ver el marxismo como lo que es: una maravillosa perspectiva de justicia para el mundo, “somos del Caribe, y hemos de enseñar el marxismo como caribeños, no como alemanes” afirmó el docente. Esa idea me vuelve a la reflexión sobre la geopolítica y la contradicción: esta nación del tercer mundo, en el corazón mismo de la cultura occidental, liberal, capitalista, sigue resistiendo a años de ataques y mantiene vida en el ideal del humanismo, de la ética en favor de los humildes, de los desposeídos. Así me devuelve la imagen de la Rampa luminosa en la tarde de febrero, con toda la gente que enfrenta la vida en medio del asedio del consumo y de la barbarie; todos, poniendo algo de si para sostener y sostenerse en una sociedad redentora, y a la vez imperfecta que no esperó a que todos los proletarios del mundo se unieran, y se lanzó por su cuenta y riesgo al asalto del cielo.

La diplomacia cubana, es la del pueblo

Entrevista a Anayansi Rodríguez Camejo ex embajadora de Cuba ante la oficina de Naciones Unidas en Ginebra y otros Organismos Internacionales en Suiza.

En el salón donde sesiona la Conferencia de Desarme en la sede de la ONU, en Ginebra, la luz del septiembre nórdico pasa por cristales polarizados Es un foro de señores solemnes con sus trajes grises o negros, con miradas duras, y papeles importantes en carpetas de broches niquelados. De súbito se abre la puerta y entra el sol, no cualquier sol, sino el sol radiante del Caribe. Entran los colores del trópico, las danzas y los cantos, vienen con la joven y la mulata. Pero atención, no es la muchacha del vestido de flores, la bailarina folclórica en el mundo de los señores; es una paloma y una montaña, es el talento y la valentía, la dignidad y la firmeza; es el conocimiento y la verdad.

No llega a complacer el estereotipo colonial del tabaco y el ron, sino a representar la rebeldía de los del Sur; con su sonrisa y su voz de niña se alzará para a exigirle freno a los que esconden el maltusianismo en las palabras rebuscadas de los discursos. Con los argumentos de un pueblo, de mil pueblos, de la humanidad irredenta y la sabiduría de un líder invicto, viene a quebrar las alcancías de la muerte. Todos los hombres la miran con asombro, ¿quién es esa transgresora que no se ha puesto un traje de ejecutiva y se aparece así toda de luz? La joven representante, con su vestido de colores, va a sentarse en el escaño que le corresponde, justamente detrás de un cartelito con cuatro palabras de fuego CUBA y junto ella se sienta, optimista y seguro, todo el pueblo del caimán rebelde.

Así cuentan los que vivieron aquel momento de la llegada de Anayansi Rodríguez Camejo al foro sobre desarme, ella, en aquel momento era la segunda secretaria de la representación de Cuba en la oficina de Naciones Unidas en Ginebra y otros Organismos Internacionales en Suiza. Luego, después, sería la embajadora de la nación ante esa sede, hasta hoy, que de regreso a la Habana, en vísperas del nuevo año y de nuevas y más complejas misiones me recibe una mañana lluviosa en su pequeño apartamento.

–He leído que Ginebra es uno de los servicios diplomáticos más complejos, no solo para Cuba. Usted coincide con esa idea.

–Tal vez has escuchado eso por el espectro de temas que se ve en Ginebra que son organismos multilaterales, un espectro muy diverso los que tienen un alto componente técnico, pero también un componente político importante, como todos los temas que se ven en Naciones Unidas, porque estamos representando a nuestros países, a nuestros gobiernos; en el caso de Cuba estamos representando a nuestro pueblo. Yo no le diría que le agrega complejidad, en el caso de Cuba, creo que le agrega compromiso, una alta responsabilidad de representar a este pueblo, que se ganó su independencia y su soberanía a costa de mucho riesgo y de mucho sacrificio, y luego que ha sabido defenderla a costa de esos mismos riesgos y esos mismos sacrificios.

Ahí hablamos de DDHH, de defender las posiciones de Cuba en ese tema, que no es tal vez de los más importantes pero si es de los más visibles en la sede multilateral de Ginebra, o defender las posiciones de Cuba en los temas de desarme, y cuando digo esas posiciones hablo de las posiciones que nos ha inculcado, que nos ha enseñado Fidel. Estos temas en Ginebra, tienen un alto tecnicismo lo que te obliga a estudiar mucho, cuáles son sus antecedentes, cómo se tratan, qué hay detrás de cada posición de los otros países, de las contrapartes en las negociaciones, hay alianzas de países en desarrollo, otras alianzas con posiciones afines, como las de nuestros pueblos de Sur, pero esas se contraponen con otros países del Norte, de Occidente que defienden el capital, armas para lanzar guerras de agresión, siempre relacionadas con temas económicos, de dominación. En las de comercio: cómo se tratan de imponer los intereses del mundo neoliberal en el ámbito comercial y se intentan dejar fuera los temas de desarrollo y Cuba se enfrenta a esas posiciones.

Puede ser que por eso sea Ginebra sea una sede compleja en el ámbito multilateral. Diría que en esencia para un diplomático cubano, es que nos enfrentamos diariamente a defender las posiciones del país en una amplia gama de temas que tienen que ver con todas esas agencias especializadas pueden ir desde la propiedad intelectual, de telecomunicaciones, al Trabajo – cuando estamos hablando de Trabajo hablamos del derecho al trabajo decente- de los temas de migración, los de DDHH; los del Comercio, desde una perspectiva del desarrollo, de la defensa de los intereses de los países del Sur, de luchar por una mayor justicia social en todos estos temas de carácter socio-humanitario, desde una perspectiva principista.

Es completo para un diplomático cubano porque estamos representando los intereses de un pueblo, nosotros no representamos los intereses de un gobierno un día, y mañana representamos los de otros y cambiamos de casaca, representamos los intereses de una Revolución, de un pueblo que se ha sacrificado por muchos años. Muchas veces nos preguntan si somos “diplomáticos de carrera” eso significa para otros, que estudiaste la carrera diplomática y has trabajado siempre en la Cancillería, para este o para otro gobierno. Yo siempre digo que estudié Relaciones Internacionales en un instituto muy prestigioso, el Instituto de Relaciones Internacionales, que además lleva el nombre del Canciller de la Dignidad, Raúl Roa García, pero soy principalmente diplomática de la Revolución cubana, y que defiendo a cualquier precio e impuesta de cualquier sacrificio, o cualquier riesgo, los intereses de ese pueblo y de esa Revolución.

–Entiendo por lo que me cuentas que la diplomacia cubana tiene características muy peculiares que la distinguen del resto, se puede decir entonces que Cuba tiene una Escuela de Relaciones Internacionales o de Diplomacia, no me refiero a la institución me refiero a un estilo, a una distinción, casi una cultura, de conducir las relaciones internacionales, ¿Es así?

–Yo creo que sí, y muy prestigiosa, hay un reconocimiento internacional a la Diplomacia Cubana, reconocida como la Diplomacia de la Revolución o como la Diplomacia de Fidel. Hay un reconocimiento del valor y de la impronta de nuestro Comandante en Jefe a la formación delos diplomáticos cubanos y en el diseño de la política exterior de la Revolución. Siempre ha habido un alto reconocimiento a nuestra diplomacia porque está basada en valores, principios, los que además son invariables y no son negociables, ni renunciamos a ellos nunca, porque son los principios de la política exterior cubana, los que están en la Constitución de la República de Cuba: El respeto al derecho internacional, la defensa de la soberanía, de la integridad territorial, de la independencia, el derecho a la libre determinación que implica la no intromisión en los asuntos internos de otras naciones, no negociar bajo presión, bajo chantaje, de ningún otro gobierno, de otra potencia.

La escuela cubana de Relaciones Internacionales está sustentada en valores como la solidaridad, el internacionalismo, los cuales se demuestran en la práctica. Cuando estas sentado en Naciones Unidas, haciendo un discurso sobre DDHH y hablamos de solidaridad; los cubanos tenemos ejemplos concretos que poner, nuestros médicos, que son los mejores embajadores, nuestros colaboradores en otras esferas. Cuando hablamos de internacionalismo, del desarrollo de África, de afrodescendientes. Cuba puede hablar con modestia y sencillez pero también con orgullo de la contribución a la independencia de varias naciones africanas, de la que no nos llevamos riquezas materiales, sino solo nos llevamos a nuestros muertos y dejamos nuestra sangre. Cuando un diplomático cubano habla de esos temas es ampliamente reconocido.

Es además reconocida la Diplomacia Cubana porque siempre hablamos con la verdad, la verdad por difícil que sea. La decimos en todo momento, y eso se ve en algo como negociar un párrafo en una resolución de ONU o cuando asistes a una Cumbre o una reunión ministerial; lo ves en el jefe de la delegación que puede ser cualquiera de los dirigentes principales de la revolución o el embajador, es un discurso coherente de política exterior. Si buscas los antecedentes en discursos en foros internacionales -con las lógicas características de los contextos y de la evolución histórica están vigentes- sea el discurso de Fidel cuando en 1979 fue a la Asamblea General de las Naciones Unidas a presentar los resultado de la VI Cumbre de los No Alineados, están vigentes en la actualidad; lo mismo cuando fue el Che a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo en 1964 y los temas que habló, del desarrollo de los países del Sur son asuntos actuales.

Cuba siempre ha tenido un discurso con la verdad, decir las cosas como son y un discurso coherente. La impresión que tienen el resto del mundo, el resto de los diplomáticos es esa: sí Cuba lo está diciendo es así, nos dicen que en ese sentido somos predecibles, porque se sabe siempre de qué lado nos vamos a poner, como vamos a votar y que no vamos a cambiar nuestro voto porque alguien nos ofrezca millones o un proyecto de cooperación.

Muchas veces nosotros sufrimos en la batalla por los DDHH en los tiempos que se imponían injustamente el ejercicio anticubano en la Comisión de DDHH, lamentablemente países pequeños que no podían resistir la presión de los EEUU y cambiaban su voto a última hora por una amenaza de que no le iban a dar dinero que le van a quitar un proyecto, o te van a dar tantos millones para un proyecto que necesitas en tu país. Cuba nunca ha actuado así, si decimos que vamos a votar de un modo así lo hacemos.

–El tema de los DDHH es un tema complejo…

–No tanto de alta complejidad como de alta politización. Lamentablemente se ha manipulado, no solo contra Cuba, sino contra cualquier país que manifieste una tendencia progresista, de defensa de los intereses de su pueblo, realmente interesada en la justicia social, entonces esos son los países que atacan, como hacen con Venezuela, como hacen con los países del ALBA y otras naciones.

Ellos ven los DDHH desde un enfoque individualista en el que privilegian por encima de cualquier cosa, de manera manipulada, los derechos civiles y políticos obviando los derechos económicos, sociales y culturales. Se podrá ejercer mucho mejor el derecho a la libertad de opinión y de expresión si sabes leer y escribir, si tienes acceso a al educación, alguien que esté mejor preparado para ejercer ese derecho lo podrá disfrutar plenamente. Es un tanto hipócrita abogar por el derecho a la libertad de opinión y expresión, cuando se dicen que no son responsables con garantizar una educación gratuita.

En Cuba ejercemos los derechos civiles y políticos pero lo vemos indivisibles con los derechos económicos, sociales y culturales o los llamados derechos de tercera generación como el derecho a la paz.

–¿Por qué de tercera generación?

–Porque son derechos que no forman parte de la Declaración Universal de Derechos Humanos que data del año 1948, el Derecho a la Paz, a la Salud, a la Educación y que han surgido en la nueva elaboración y el desarrollo del derecho de los DDHH, han surgido mucho de ellos promovidos por Cuba. Cuba es un país muy activo en el ámbito de los DDHH, por ejemplo el derecho a la Alimentación una resolución de origen cubano, está copatrocinada por muchos pero fue Cuba quien la presentó por primera vez hace más de 20 años.

El enfoque de Occidente es que reconocen esos derechos, pero dicen que no son medibles, que el Estado no tiene una total responsabilidad con esos derechos. Cuba ha demostrado que si tiene responsabilidad y que si es posible medirlos y lograrlos. Está el Derecho a la Solidaridad internacional. Ellos votan en contra, de manera hipócrita el Norte, no es absoluto pero casi todos, Cuba presenta una resolución que se llama así: La Promoción de la Solidaridad Internacional para el Pleno Disfrute de los DDHH. ¡Qué objetivo más noble!, si aportas a la Asistencia Oficial para el Desarrollo, si compartes lo que tienes y no lo que les sobra, incluso ellos pueden dar lo que les sobra, como contribuirían al desarrollo, ellos se niegan dicen que la solidaridad internacional no puede ser un compromiso. Para Cuba si lo es, para Cuba es un principio la solidaridad.

–¿Se hizo más fácil o más complejo el trabajo de la diplomacia cubana después del 17 de diciembre del 2014?

–Adquirió nuevos matices, basados en que, tal vez uno está acostumbrado a la hostilidad abierta y constante, y ahora tenemos que acostumbrarnos seguir defendiendo nuestros principios en nuevas condiciones, que son a las que aspiramos: es decir a relaciones civilizadas en igualdad de condiciones y absoluto respeto a nuestra soberanía. Ese es el nuevo matiz, esas son las nuevas condiciones y estamos preparadas para ellas. Ese día, cuando se anuncian el inicio del restablecimiento de las relaciones, las personas allá en Ginebra nos iban a saludar y recordaban que ese era un reconocimiento a la resistencia del pueblo cubano, que habíamos mantenido nuestras convicciones por casi 60 años.

Recibieron con alegría esa noticia, algunos confundieron restablecimiento de las relaciones con fin de bloqueo y fue necesario explicar mucho cual era la realidad de los sucesos, hay que explicar mucho, incluso con la visita de Obama o las medidas tomadas, muchos no entienden y es preciso explicar que el bloqueo no ha concluido y el tema de la Basa Naval de Guantánamo tampoco.

Dar a conocer y denunciar el tema de la subversión y que EEUU, es en la administración de Obama donde más dinero han puesto a para la subversión y es en esta administración donde se han puesto más multas y por mayores montos por el hecho de comerciar con Cuba, es la extraterritorialidad del bloqueo.
El tema de la agresión radial, que es algo que vemos en Ginebra donde está la Unión Internacional de Telecomunicaciones, el de la agresión radioelectrónica, las transmisiones ilegales, es un tema que se denuncia de manera permanente.

Es algo que hay que dar a conocer que no habrá relaciones normales hasta tanto estos asuntos no queden resueltos. Por lo demás Cuba está dispuesta a hablar de manera civilizada sobre la base de la igualdad de condiciones y sobre el respeto a la soberanía a nuestra independencia y a la libre autodeterminación en esas condiciones, estamos dispuestos a hablar sobre cualquier tema.

–Se puede afirmar que la Escuela Cubana de Relaciones Internacionales o de Diplomacia, se caracteriza porque respalda la posición del pueblo, tiene la impronta de Fidel, siempre dice la verdad, está sustentada en valores y principios es coherente y sus diplomáticos no pueden ser comprados.

–Así es, son principios que están en la Constitución, nuestros diplomáticos negociamos en igualdad, y en reciprocidad, en respeto a la soberanía a nuestra independencia a la no intromisión en los asuntos internos, y a partir de ahí hablamos de cualquier tema. Es nuestra diplomacia reconocida por su alta preparación técnica, su alto profesionalismo, de altos valores, y de diplomáticos comprometidos con su país y su pueblo y con los intereses más nobles del mundo, en particular con los países en desarrollo, con valores como la defensa de la paz, la lucha contra el desarme nuclear, la defensa o promoción del desarrollo a nivel internacional, en la solidaridad, en diversas aristas, en proyectos concretos y si otro país tienen un proyecto en beneficio de su pueblo o de su región Cuba lo defiende.

También le agregaría a la escuela cubana de Relaciones Internacionales, la austeridad, la modestia, y como hacemos mucho con muy poco, incluso los recursos humanos, nuestras misiones la integran siempre el personal necesario, las multilaterales a veces tenemos un poco más de recursos, pero en sentido general son austeras.

–Un diplomático cubano ha sido un ejercicio de riesgo, porque ahora se ven como los embajadores de otras naciones son atacados, incluso muertos, o agredidos, pero Cuba ha sufrido agresiones así en otros tiempos, bombas en sus embajadas, diplomáticos asesinados o desaparecidos.

–Corremos los riesgos que corre nuestro pueblo, un pueblo amenazado, un pueblo atacado y esa hostilidad hacia nuestro pueblo también ha alcanzado a nuestros diplomáticos en diversos momentos. Está el asesinato de nuestro diplomático Felix Rodríguez en Naciones Unidas, está el atentado a nuestra Embajada en Portugal, donde también fallecieron valiosos compañeros, desaparecidos en los años de la dictadura en Argentina. Pero los diplomáticos cubanos minimizamos ese riesgo, porque lo que estamos representando es tan grande que ese riesgo no lo percibimos, pero obviamente hemos sido y podemos ser agredidos.

–Yo le agregaré valentía a las características de nuestros diplomáticos…

–Bueno si, y coraje porque a veces defendimos posiciones que son justas y complejas y algunos pueden decir que las posiciones de Cuba están aisladas, pero nuestras posiciones nunca están aisladas. Ahí está el caso de la Resolución contra el Bloqueo, la primera vez que se llevó a votación en 1993 Cuba obtuvo 59 votos, mira en que año estamos hablando, desaparición del Campo Socialista, un escenario internacional complejo, EEUU apostó por la desaparición de la Revolución cubana el recrudecimiento del bloqueo y esa fue la votación, solo no estábamos. Con el tiempo la resolución fue sumando países hasta la votación del 2016 con 191 países a favor y dos abstenciones. Valentía para poder defender nuestros principios a veces en escenarios muy complejos.

–Mujer, mulata, joven, representante de un país de pequeño. ¿Es muy difícil el trabajo diplomático para una persona con esas características, en un mundo de élites, una profesión con tradición masculina, machistas? ¿Te has sentido alguna vez presionada, en términos personales quiero decir, cuando estás sentada allí detrás del cartel que dice Cuba, en un escenario hostil?

–La verdad es que lo que representamos es tan grande, nos sentimos tan orgullosos, y hemos llegado aquí precisamente por los logros de nuestra Revolución, hay tanto peso detrás de ese nombre Cuba que no sentimos esa presión, lo cual no quiere decir que no exista. Cuando trabajé la primera vez en Ginebra, era muy jovencita, era Segunda Secretaria de nuestra misión y llevaba los temas de desarmes. Allí radica la Conferencia de Desarme que es el órgano de la ONU que negocia los tratados multilaterales en materia de desarme. Ahí se ha negociado la convención sobre armas biológicas, sobre armas químicas, El Tratado de Prevención Completa de Ensayos Nucleares.

Cuando yo entré por primera vez allí con un vestido bonito, florido, de mucho color, porque soy caribeña. Todos eran hombres vestidos de gris y negro y todos se tornaron a mirar quien era esa muchacha joven con tanto color incluido el de la piel, y creo que hasta con temor porque no sabían cómo actuaría aquella muchacha que había llegado allí. Pero yo iba muy segura debido a la preparación que había recibido en nuestro Instituto de Relaciones Internacionales Raúl Roa García, la preparación que había recibido de la Escuela de la Diplomacia Cubana que es el día a día y toda las historia, los discursos que me había leído de Fidel en temas de desarme general y completo y usar esos recursos para cuestiones de desarrollo.

Me senté en aquel salón con toda confianza porque tenía detrás un pueblo, no cualquiera, el pueblo cubano, y con toda la preparación recibida, eso es lo que siente todo diplomático cubano. Para una mujer joven negra, de procedencia humilde, que haya podido estudiar Relaciones Internacionales, ¿en qué país hay esas oportunidades? Yo soy obra de la revolución, nací en la Revolución. Cuando empiezo a hablar, hay una foto por ahí que después podemos buscarla, en la que estoy yo mujer, joven, negra con mi vestido de colores rodeada de hombres con trajes negros y grises.

–Ni en los pasillos sentías la presión, entre telones…

–En el ámbito de Naciones Unidas a los diplomáticos cubanos no hay quien nos pare, y más a las mujeres, tenemos hasta una organización que se llama el Grupo de Mujeres Embajadoras, algo muy informal, se hizo para resaltar el papel de la mujer en la diplomacia.

–¿Es un club?

–Más o menos, aunque no le decimos Club porque eso parece algo social, en una ocasión le pusieron Lipstick Club, algo así como “creyón de labios”, porque es lo que no falta en la cartera de una mujer, pero desechamos el nombre porque parecía que nos reuníamos a pintarnos. No es lo que hacemos, el nombre no importa lo que importa es lo hacemos allí, unas cuarenta mujeres, en más de 170 naciones representadas en Ginebra, no todas las naciones tienen representación allí, en la sede de Nueva York están las 192 naciones que integran la ONU, pero en Ginebra no están todas. De más de 170 embajadores acreditados solo 40 son mujeres, entre 35 y 40 oscila, no pasa de ahí.

–Recientemente agredieron a la Canciller de Venezuela en la sede de UNASUR en Argentina, es un síntoma de brutalidad, ese mundo hostil, sobre la mujer en que a veces ni la inmunidad diplomática puede protegerla.

–Eso tiene que ver con una situación política concreta y aunque en ese escenario de la diplomacia hay límites, está claro que pueden ser violados. A veces recibimos comentarios, han pasado con embajadores de otras naciones, que han sido despectivo con la mujer y hemos reaccionado con energía y contundencia. Porque eso aprendimos en Cuba, la defensa de nuestros valores como mujer, y el enfrentamiento a todo tipo de discriminación, el racial, yo soy negra y mujer, tengo muchas razones para enfrentar todo tipo de intento de discriminación, por los valores que me ha inculcado nuestro pueblo.

El tema de la racialidad y el de la discriminación racial es uno de los temas que más han sido manipulados políticamente contra Cuba, es de los nuevos temas, porque hay otros ya manidos, el de las supuestas detenciones arbitrarias por ejemplo. Este tema de la racialidad, de los afro descendientes; que es además un tema muy técnico, porque en Cuba hay mucha mezcla, y como concepto lo podemos tratar de una manera diferente, es uno de los temas más manipulados. El otro es el de la discriminación por motivaciones de orientación sexual, es otro tema bastante manipulado.

Pero el de la racialidad es el de los más utilizados contra Cuba. Lo utilizan muy politizada y determinadas figuras. A esas figuras de la contrarrevolución los mandan constantemente y uno se pregunta ¿cómo pueden pasarse una semana en Suiza, en un Hotel?, ¿quién financia eso? Se pasan 15 días en Ginebra, son financiados por “ONG” las entrecomillo porque sabemos que no son independientes y sabemos quién pone realmente el dinero y a que intereses responden.

Es uno de los temas que más utilizan. Pero con sus argumentos Cuba desbarata esas manipulaciones, sin dejar de reconocer que tenemos retos y desafíos como lo tienen cualquiera. A veces los problemas de la discriminación racial son temas muy subjetivos en la mente de las personas. No existe discriminación institucional en Cuba, pero puede estar en las mentes de algunos. Puede estar también en el tema de la igualdad de oportunidades que hay para todos, pero para llegar a disfrutar de esas oportunidades, hay que crear más desarrollo social, no es lo mismo alguien que nació y se crió en un hogar donde le dieron todas las condiciones para estudiar, que alguien que viva en un barrio con otras condiciones, y que no llegó a la universidad, no porque la universidad no estuviera allí para él, sino que decidió trabajar más temprano para ayudar a la familia, o sus padres no le inculcaron el estudio, todo eso puede darse.

Pero Cuba tiene argumentos y datos para demostrar que no hay discriminación institucional en Cuba, y que hay igualdad de oportunidades para todo el mundo para que se desarrolle en todas sus potencialidades, solo hay que quererlo, y hay argumentos para demostrar cómo estamos todos representados en las diversas instituciones, negros blancos, la mujer. Sabemos lo que estamos defendiendo y tenemos los argumentos para defenderlo, no nos preocupa cuando nos acusan en temas como estos, porque tenemos argumentos parea desmontar todas esas alegaciones.

–También son buenos nuestros embajadores en la polémica, en abatir las manipulaciones, ahora mismo me viene a la mente la manera en que el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla, impidió que la embajadora de EEUU ante la ONU manipulara el tema de las Brigadas Médicas de Cuba en los países afectados por la epidemia de Ébola durante la más reciente presentación de la resolución contra el bloqueo. Ese heroico episodio de la batalla contra el Ébola también tuvo como escenario la representación de Cuba en Ginebra.

–Ellos utilizaron un tema noble en el que, ciertamente, hubo cooperación y en el que se demuestra que hay posibilidades de cooperar aunque hay diferencia en muchos temas y las vamos a seguir teniendo, pero incluso, en ese que es un tema noble, hubo manifestaciones del bloqueo de los Estados Unidos. El verdadero heroísmo fue el de nuestros trabajadores de la salud, nuestros médicos y enfermeros que estaban allí en medio de la epidemia, nosotros solo fuimos coordinadores. Fue muy bonito, la participación ocurrió en dos momentos: primero porque la Organización Mundial de la Salud (OMS) está en Ginebra y segundo por la atención al médico cubano que se enfermó de Ébola que se cuidó allá en Suiza.

La colaboración fue de conjunto con la OMS, la respuesta de Cuba fue inmediata al llamado de la directora General Margaret Chan y del Secretario General de la ONU. La doctora Chan ha reconocido ampliamente el prestigio de Cuba en el área de la salud y la contribución de Fidel y Raúl a que Cuba haya llegado a los niveles que tiene en el tema de la salud, es otro de los ejemplos de por qué nos respetan y nos reconocen. Cuba responde positivamente y de manera expedita a la solicitud de las Naciones Unidas, la Brigada Henry Reeve, fue la brigada más grande, en recursos humanos, con más de 260 colaboradores. A la misión nuestra le tocó las coordinaciones, un modesto granito de arena los que se estaban arriesgando de verdad eran nuestros médicos y nuestros enfermeros.

En Ginebra atendíamos la coordinación con la OMS para las cuestiones de logística, el despliegue inicial de la Brigada, el entrenamiento de nuestros médicos en el terreno. En el tema del pago para sostener el trabajo de la Brigada eso lo asumió la OMS, y cando fueron a ubicar el pago en un banco que era sucursal de un banco de los EEUU bueno pues ahí se dio el efecto del bloqueo tal y como lo explicó nuestro canciller en la ONU.

Luego fue un privilegio, que los hospitales universitarios de Ginebra accedieran a tratar el médico cubano enfermo de Ébola, el doctor Felix Báez. Tuvimos la feliz coincidencia que el médico que atendió a nuestro compatriota es un médico que conoce a Cuba y lo ama, el doctor Jerome Pugin, es el jefe de la unidad de cuidados intensivos de los Hospitales Universitarios de Ginebra. Para Suiza viajó el Doctor Jorge Pérez director del Instituto de Medicina Tropical de Cuba a contribuir al tratamiento del doctor Báez.

Mira esa es otra característica de Cuba, los cubanos jamás dejamos solos a uno de nuestros compatriotas, de ello sobran ejemplos, pero este es otro, no abandonamos a un compatriota en la lucha como no abandonamos una causa justa. Cuba hizo todo lo que fue necesario hacer para salvar la vida del compañero. Así actuamos, es también reconocido esos valores, que son los valores del pueblo cubano en el diplomático de la Revolución, y no lo hacemos porque es una norma, es que lo tenemos incorporado, porque somos parte del pueblo y lo llevamos en nuestra conducta.

Para la misión de Cuba en Ginebra en esos días, no había preocupación mayor que la batalla de nuestro médico por la vida, eran día de mucho trabajo, de cierre de negociaciones importantes en diversos temas, pero la prioridad era nuestro médico. El doctor Pérez y la misión íbamos dos veces al día a ver a Felix Báez, él estaba en un cuarto aislado, pero allí detrás de los cristales recibíamos los partes médicos, desde el 21 de noviembre hasta el 5 de diciembre que se fue. Hoy tenemos una gran amistad con el doctor Jerome quien nos ha visitado varias veces en Cuba.

–Eso de no abandonar un compañero caído es una enseñanza de Fidel. El comandante en jefe ha estado presente en más de una ocasión en lo que nos ha contado, él fue formador de esa Escuela de Relaciones Internacionales de Cuba.

Si es cierto, Fidel es el primer diplomático cubano, y en él nos inspiramos constantemente en nuestro trabajo, cuando vamos a hacer un discurso, cuando nos preparamos, buscamos sus textos porque habló de todos los temas. Tuvimos el privilegio de conocerlo personalmente porque como es nuestro primer diplomático, sus relaciones con el MINREX fueron muy especiales. De cada encuentro con él salimos mucho más fortalecidos. Lo acompañamos en la Cumbre de los Países no Alineados en Kuala Lumpur en Malasia. Allí compartimos la sencillez del Comandante en Jefe, se sentó en el lugar de Cuba de manera muy disciplinada, anotaba lo que decían otros oradores, nos comentaba a todos sus impresiones de esos otros discursos, los que decían realmente cosas importantes para el desarrollo del tercer mundo, fue una gran experiencia.

Pero una experiencia muy bonita que tenemos con Fidel fue en el 2003 acabábamos de regresar de Ginebra estábamos en una batalla contra el ejercicio anticubano con la antigua Comisión de DDHH, recuerda ahora esa vieja comisión fue sustituida por el Consejo de DDHH. Estábamos en un puesto de mando en la cancillería, en el teatro del MINREX, era de madrugada- por la diferencia de horas- cuando a las diez de la mañana allá en Ginebra comenzaba la sesión y las debido a las presiones de los EEUU a otras naciones, se caían votos.

Estábamos allí en el equipo cuando llegó el Comandante. Desde allí el Comandante dirigió esa batalla de Cuba en la comisión de DDHH en el 2003, con un teléfono, con los compañeros que estaban allá, por cierto era Rodolfo Reyes que era Subdirector de Asuntos Multilaterales de la Cancillería, estaba como parte de la delegación. El Comandante con un teléfono fue dirigiendo la batalla, decía. “Habla con tal país”; “ve a ver a tal persona”, “¿Qué es lo que está pasando ahora? ¿Qué está haciendo tal país? No se preocupen”. Fue dirigiendo la batalla desde aquí, imagínate un gran estratega en acción, él que dirigió desde la Habana una batalla como Cuito Canavales con un mapa, era emocionante verlo en acción.
El comandante se mantuvo toda la madrugada trabajando con nosotros y de allí dictó a una secretaria un editorial que luego se publicaría en Granma, él nos lo leyó y nos consultó, fue una denuncia contundente de aquella maniobra y politización del tema de los DDHH la hipocresía de Occidente. Él incluso después del 2006 participó en reuniones de embajadores acá en la Habana.

–Sé que te gusta bailar y que cuando hay música cubana en el bazar de las Naciones Unidas bailas y si alguien dice mira esa es la Embajadora de Cuba, respondes. Bueno soy cubana, es la manera de ser de los cubanos. ¿Eres diplomática por vocación?

–Sí, me gusta mucho mi trabajo y en especial el trabajo enfocado a los organismos internacionales lo que le llamamos multilateral, es muy bonito, si volviera a nacer, volvería a entrar a esa academia prestigiosa que es el Instituto de Relaciones Internacionales que lleva el nombre de nuestro Canciller de la Dignidad. El trabajo con los órganos multilaterales te da la oportunidad de defender a Cuba en un espectro muy amplio, y de interactuar con muchas tendencias que son tan diversas, como los países que están representados en las Naciones Unidas.

Te da una visión, un conocimiento de la realidad del mundo más amplia y más certera y más profunda, te permite, además, apreciar más lo que tenemos acá en Cuba. Porque cuando vez como países ricos en recursos naturales, siguen teniendo niveles elevados de pobreza porque sus diferentes gobiernos no se han ocupado de sus pueblos. O cuando ves cómo países ricos que viven bien actúan a nivel internacional con tanto egoísmo, o como para acceder, por ejemplo, a la Asistencia Oficial al Desarrollo escatiman tanto y cada vez quieren dar menos, con todo lo que tienen; o utilizan recursos para armas sofisticadas o las armas nucleares, y todo eso se pudiera utilizar para el desarrollo y para vivir en un mundo de paz; eso te reafirma convicciones y te reafirma valores, y demuestra que lo que estamos haciendo es importante y que nuestro país tienen que seguir siendo ese ejemplo de dignidad, resistencia, de coraje, de lucha por los principios más nobles que existen en la humanidad que son los principios reconocidos por el derecho internacional.

Trabajar día a día en el ámbito multilateral y defender los intereses de Cuba y de la Revolución cubana es reconfortante y te ayuda a ratificar las convicciones que forman a un diplomático cubano y su formación.

Me despido agradeciéndole el tiempo que ha compartido conmigo en medio de los quehaceres del hogar, el lavado interrumpido por la lluvia, el (des)orden de cajas y bultos propio de las mudanzas en el modesto apartamento. Pero Ana es así de modesta. Se que irá a cumplir nuevas y más complejas misiones de las que me prometa me hablará otro día.
Salgo a la calle bajo la lluvia, se termina diciembre, la Revolución cumplirá 59 años, me siento optimista y gratificado, se que en los complejos escenarios del mundo, en las laberínticas interioridades de la política internacional, estarán diplomáticos cubanos de la altura de esta formidable muchacha. Con ellos, con nuestros compañeros herederos de de Raúl Roa y formados por Fidel, Cuba y nuestros pueblos del Sur ganarán todas las batallas y teñirán los grises del poder con la luz del sol y la esperanza de un mundo mejor.

Fidel y los abandonados

La noche era bien noche, el mar todo mar, el yate se movía demasiado, era imposible ver la línea de flotación debido al sobrepeso. Los navegantes, agotados como naufragos, escrutaban la oscuridad con ojos enrojecidos por las muchas horas sin dormir. El grito llegó de estribor. !Hombre al agua! !Roque, se cayó Roque! La única maquina de abordo tosiendo por el esfuerzo, disminuyó las rotaciones y el pesado yate comenzó a girar en la oscuridad. La orden había sido tan firme y resuelta que nadie dudó un segundo. Hay que virar y encontrar a Roque, no seguimos hasta que aparezca.
81 hombres y toda la causa en riesgo por un solo tripulante sumergido en la incertidumbre del mar picado en la noche.
Desición terrible, el Granma sobrecargado, amenazado por el amanecer en ciernes y los vigías enemigos, con sus tripulantes consumidos por la agitada navegación, un solo motor asmático, casi sin combustible. Pero no había una pizca de dudas en el Comandante. Había que rescatar a Roque.
No habrá,  en la historia de Fidel, ni una sola vez, dudas sobre que hacer ante situaciones semejantes, sea un compañero caído o todo un país agredido, sea un niño secuestrado, o un pueblo amenazado por una terrible enfermedad. Fidel y su Revolución o abandonan.
En un hombre así se puede confiar, confiarón en él sus compañeros de travesía, sus hermanos en la guerrilla, los soldados enemigos heridos, su pueblo en la construción de una sociedad nueva. Fidel no solo inspiraba confianza, demostró muchas veces su valor y su humanísmo.
Esa misma confianza hacía que todos le siguieran, a los países hermanos atacados: Argelia, Angola, Etiopía, Nicaragua. Esa certeza acompañó la desición de Juan Miguel, un padre al que le habían secuestrado al hijo los mafiosos de Miami, y la de los cubanos que resueltos se sumaron a la lucha para rescatarlo. O a los Cinco cubanos presos en EEUU, ese compromiso de Fidel ¡Volverán! fue la misma voz. No nos vamos hasta que aparezca. Más de una vez Gerardo Hernádez y sus compañeros cuentan cuanta certeza tenían de que Fidel no los abandonaría.

Todo un pueblo de fidelistas hizo suyo ese principio humano que ayudó a millones de personas en el mundo ante enfermedades terribles o devastadores fenómenos naturales. Al campesino desconocido y dagnificado por un ciclón en el remoto Guanacabibes, o cientos de miles de invidentes curables, analfabetos sin maestros, niños y adultos quemados por la radiacción en Chernobil.

Como aquella noche en la mar picada y la oscuridad insondable, el Comandante de la expedición no abandonó a su hermano; en las muchas noches y las muchas tormentas de la historia, los pueblos, los humildes, los desheredados por los egoísmos siempre pudieron contar con Fidel.

Juramento por la vida

A veces se siente el movimiento del planeta, no el suave giro sobre su programada ruta celestial en torno al sol, sino el estremecimiento convulso de un destino azaroso. A veces se percibe que la más compleja combinación biológica: el cerebro humano, contiene en igual escala, la capacidad de crear y la de destruir. A veces pareciera que el lado abrasivo de la humanidad, consigue derrotar el potencial fundador, y el planeta tiembla presintiendo el fin.
Hay quien lo explica como una lucha entre diablos y dioses o entre energías contrapuestas. Los creadores del circo manipulador lo explican con productos culturales de dominación, atiborrados de personajes imposibles: Batman, Superman o el Capitán América, quienes se enfrentan a terribles sujetos tercermundistas que quieren acabar con la humanidad. Aunque no provienen del Sur, los terribles sujetos existen, las energías enfrentadas también, y los demonios de colas puntiagudas andan por todos lados. Son el capitalismo, el Mercado, el egoísmo, la ética del despojo.
Sobran ejemplos. En América Latina el narco poder, asesina a diario, de la manera más brutal, a cientos de personas; las pandillas y las maras son como plagas en las ciudades; también lo son los políticos que se inventan una democracia a su servicio particular. Las desigualdades entre ricos y pobres son cada vez mayores; mientras que los movimientos sociales, indigenistas, o campesinos, son perseguidos y sus líderes asesinados por sicarios al servicio de los terratenientes. En las naciones donde triunfan los proyectos de izquierda y se establecen políticas en favor de los pueblos, el capital arma una guerra sucia, brutal, sistemática, mediática, de arbitraria legalidad y muchas veces termina por ahogar las experiencias revolucionarias y traer nuevamente el Mercado al poder. Los que resisten son cercados, perseguidos, satanizados.
Europa se estremece cada día por el ascenso de los movimientos de extrema derecha, hijos del fascismo que ya una vez asoló esas tierras, la socialdemocracia roída por su esencia inútil, egoísta e hipócrita es incapaz de detener la resurrección del odio. Las oleadas de emigrantes, son la respuesta de los pueblos africanos a siglos de expoliación. Los que llegan a las costas de Europa, cruzando el mediterráneo en riesgosas travesías, con tantos naufragios que un día ese mar será considerado el mar de los muertos, van a rescatar lo que los colonialistas blancos les han robado: los tesoros que muestras en sus palacios, las piedras preciosas de sus coronas reales, los minerales raros con los que fabrican artefactos electrónicos y sus bienes de consumo.
En Estados Unidos triunfa el candidato más bestial. No es esta vez el tradicional representante de turno, es un poderoso gritón alzado en su pirámide de riquezas. La campaña política estuvo llena de bajezas y los ciudadanos de esa nación debieron escoger, entre una mentirosa que apoyaba el terrorismo y tenía un discurso tradicionalmente engañoso, y un sujeto malcarado, xenófobo, misógino, con los bolsillos llenos del dinero obtenido por la más descarnada plusvalía, y ¡oh asombro! son los agotados por la explotación quienes le apoyaron. Extraña democracia donde el esclavo hastiado alza al amo, el que triunfa es quien menos votos obtiene, y la mayoría prefiere quedarse en casa antes de ir al colegio electoral a decidirse entre dos opciones, tan nauseabunda una como la otra.
Son solo tres ejemplos pero no son los únicos. Si alguien cree que exagero lo invito a investigar, es justo no confiar en una sola opinión; hay que leer, estudiar, observar, analizar. Esa maravilla que tenemos dentro de la cabeza es justamente para ello. No tengo dudas de que, a una vuelta del tiempo, me dará la razón, sobre todo si el lado egoísta, esa “poderosa fuerza dominante” es contenida por los “valores en los que se cree” es decir por la ética humanista de los revolucionarios, a lo que se suma la inteligencia y la sed de conocimiento.
Como alertó Martí “es la hora de los hornos y no se ha de ver más que luz”. Hay que salvar a la humanidad y a la naturaleza sin la cual no podremos vivir, ambos comparten iguales amenazas: el capitalismo, el Mercado. En Cuba, la transición al socialismo transcurre en la lucha por el poder político entre una mayoría independentista contra una minoría que levanta las roídas banderas del reformismo, centrismo, anexionismo, variantes todas que tienen como denominador común el retorno al capitalismo y la pérdida de la soberanía. En este momento histórico, y ante el doloroso deceso del fundador de la revolución cubana, iremos en breve a firmar una suerte de juramento de lealtad a la patria, expresado por Fidel en ese texto esencial, sintético y total, conocido como el “Concepto de Revolución”. La ética que martiana, que el Comandante hizo suya y de toda su obra, cruza transversalmente el Concepto de Revolución y lo soporta como el eje sostiene a la columna.
Fidel muestra una vía para la defender la Nación emancipada: sobrevivir con nuestros propios medios, con nuestros propios esfuerzos. En el momento de la aceptación debemos comprender lo imprescindible de enfrentar esas “poderosas fuerzas” de las que habla el Comandante, dentro de nuestro país, porque el egoísmo, la corrupción, la vagancia, la conducta miserable de los que quieren llevar a Cuba al capitalismo, y construirse como nuevos burgueses, los que buscan medrar a costa de los demás, los pillos, burócratas y burladores que florecen por nuestras carencias y sobreviven por nuestra desidia, son más peligrosos que las amenazas grotescas de los extremistas gringos y solo serán conjuradas por la combatividad y la militancia activa de hacerlo todo bien.
Esas “poderosas fuerzas dominantes” incluso sobreviven dentro de nosotros mismos. Un espantajo interior que ha de ser reducido por los valores en los que creemos, como anuncia Fidel. Pero requiere rectitud y firmeza de principios pararse frente al espejo y “no llorarse las mentiras sino cantarse las verdades” para cambiar todo lo que debe ser cambiado en nuestra conducta como ciudadanos y como revolucionarios.
Comprender que “la modestia, el desinterés, el altruismo, solidaridad, el heroísmo, la honradez” componen la estructura básica de la ética revolucionaria, sin la cual no podríamos sostener la sociedad nueva. Ello implica no tomarse el rito del juramento al concepto de Revolución a la ligera, sino entenderlo como una reflexión profunda ante los restos, aún insepultos, del padre de la Revolución cubana. Significa tomar partido militante y activo en una contienda, en las que nos va en juego la vida.
En las palabras finales de Fidel al Congreso del Partido- hoy sabemos que fueron sus palabras de despedida- el Comandante en Jefe afirmó: “Quedarán las ideas de los comunistas cubanos como prueba de que en este planeta, si se trabaja con fervor y dignidad, se pueden producir los bienes materiales y culturales que los seres humanos necesitan, y debemos luchar sin tregua para obtenerlos. A los hermanos de América Latina y el mundo, debemos transmitirle que el pueblo cubano vencerá” En el momento que firmemos el juramento de cumplir el Concepto de Revolución, estaremos ante la única opción posible para la sobrevivencia de Cuba y con ella aportar a la sobrevivencia del planeta estremecido: la opción de vencer.

El bote y los remeros

En un encuentro con estudiantes universitarios me preguntaron en Cuba ¿Qué es el Partido? ¿Que es el Estado? Con las preguntas hicimos un ejercicio didáctico y salió este interesante ejemplo, En relación a su lucidez usted puede estar o no de acuerdo pero no hay dudas de que es creativo y mueve al pensamiento


Ocho hombres sobre un bote, cada uno con un remo. 

Uno observa el remo y debido a su longitud considera que es un buen instrumento para alcanzar objetos que flotan en el agua.

Otro encuentra que la zona plana del remo sirve para grabar frases.

Uno, ante lo cilíndrico del remo, imagina que es fálico y sirve para el placer.

Otro se ejercita usando el remo como un arma.

El quinto detalla la regularidad del remo, la perfección del acabado y la belleza de su forma.

El que sigue no entiende al remo, lo mide y lo pesa, calcula su volumen, su flotabilidad, describe la sonoridad de la madera, con todo ello redacta un tratado.

La embarcación permanece al pairo.

¿Qué necesitan estas personas?

Conocimiento. Un libro o quizás un gráfico que les diga la función de los remos, cual es la técnica para hacer avanzar el barquito.

Un líder que los eduque y conmine a usar los remos unidos como medio para llegar a una meta.

Un dictador. Con látigo se rema bien.

El miedo. En el horizonte se percibe una tormenta que, de alcanzarlos, echará a pique el bote.

Un estímulo. Serán recompensados por su buen remar.

Una señal divina. Un ángel se corporiza y les señala, con gestos de sus alas como usar los remos.

Una política. El remo es la vía necesario para conseguir llegar a la meta añoradas por el pueblo.

¿Que pasó con la interpretación o proyecto individual de cada cual?

Se anulan en tanto ninguna aporta al proyecto colectivo.

Se les pide adaptarlos al proyecto colectivo para que, sin perderse, contribuyan al sentido común de impulsar el bote. 

Se ignora el proyecto colectivo dejando que cada cual haga lo que desee aunque no muevan el bote.

Se reprime obligando a las personas a olvidar el proyecto personal en función del movimiento del bote.

Pero hablamos solo de seis remeros ¿Qué pasa con los otros dos?

Uno ha estudiado la situación, el mar y la distancia, la costa y el cielo nublado, los peces y sobre todo ha estudiado las leyes que influyen en el bote y en los remeros. Este habla con cada uno, escucha sus ideas sobre los remos y les cuenta de lo que ha descubierto sobre el destino del bote y sus tripulantes. Les propone una idea, se la explica con detalle. Los otros le escuchan y aceptan posponer sus proyectos personales con los remos en tanto estos tal y como se expresan no mueven el bote. Los remeros asumen como propias sus propuestas de remar juntos en la dirección acordada. 
Este es el Partido.

El último individuo sabe del bote, de su madera, de su costo, cuenta los remos; las provisiones, organiza la dieta para que los remeros se alimenten mejor; calcula el racionamiento de agua; la disponibilidad de anzuelos y carnada; organiza los turnos para bogar, para pescar y el tiempo libre; dispone de como remunerar el esfuerzo individual y las fuentes de esa remuneración; se arma y arma a los demás para defender el bote de los piratas; reprime todo intento de apropiarse de más de lo que le corresponde. Asegura el ritmo de remado. Este es el Estado quien hace todo bajo la mirada del partido. Justamente es el partido quien toma dos remos, se sienta en la proa, comienza a bogar manteniendo la brújula a la vista y una canción de optimismo en la voz. 

¿Qué es el bote?

Una democracia
Una dictadura.
Un proyecto social
Una modelación de la vida.

¿Quienes son los remeros?

Ciudadanos obligados a estar sobre el bote.
Compañeros voluntarios de viaje.
Variables de un experimento de Dios.

Asociación Remanos Saíz. Retos y celebraciones

Rubiel

La AHS entró en los “Ta” treinta, cuarenta… ahorita ella misma perderá el requisito de la edad para ser miembro de la organización, pero no perderá la esencia que le asiste para agrupar al talento joven de la cultura artística cubana. En agosto volví al Turquino con los miembros de la AHS, mientras acampamos en el Alto del Naranjo tuve la oportunidad de conversar con Rubiel García González. Esta entrevista se publicó originalmente en la Revista La Calle del Medio.

Para Rubiel García González presidente nacional de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en el contexto del 30 aniversario de la fundación de esta asociación. ¿Cuál ha sido el aporte de la organización a la cultura cubana?

En estos treinta años la Asociación le ha dado voz y voto, le ha dado herramientas a un grupo de jóvenes para promover mejor su obra, para ponerlos a dialogar con el pueblo. Ha servido de contraparte a las instituciones culturales que de alguna manera también son parte de la formación de los jóvenes creadores y los ha puesto a participar en una obra cultural como es la propia Revolución cubana.Una organización que constantemente se esté repensando lo cual ha sido otro de sus logros.

El ser contraparte de las instituciones no está dicho en el sentido antagónico de la palabra, ni de conflicto, sino como permanentes atalayas de los procesos culturales, sobre todo los cualitativos, en términos de jerarquías, en términos de formación de los públicos, y de la superación de los jóvenes que están ahora apostando, experimentando, particularmente en el arte de vanguardia desde el punto de vista más iconoclasta del punto de vista artístico.

Ha puesto a participar a muchos jóvenes que comparten una generación, incluso hasta dos, porque en la organización tiene miembros de 16 o 18 años con otros de 35 que están a punto de dejar de pertenecer a la Asociación. A veces los intereses cambian en medio de una sola organización y eso nos pone otro reto y es que la AHS constantemente tiene que parecerse cada vez más a sus miembros,también con un compromiso medular con el trabajo de la Revolución, eso caracteriza y define el trabajo de la Asociación Hermanos Saíz.

Aquí entran los jóvenes y la organización los marca para toda la vida. Se dice más coloquialmente “que entras a la AHS y nunca sales”, ahí está la importancia de nuestro trabajo con los Maestros de Juventudes, con los Miembros de Honor. Es importante además saber de dónde se venimos, por eso estamos aquí en la Sierra y vamos al Turquino; es una tradición que rescató la organización y nos tocó a nosotros darle continuidad y eso es bueno porque nos damos cuenta de cuánto marca el estar en un día tan especial para los revolucionarios, no solo de Cuba sino del mundo, de estar celebrando el cumpleaños de Fidel en el pico más alto junto a Martí y estar recordando a Luis y Sergio Saíz,nuestros mártires, que precisamente los asesinan el 13 de agosto.

La vida y la obra de Luis y Sergio se tiene que estar revisitando a menudo para entender un grupo de resortes que mueven hoy la cultura y que deben mover la obra de los artistas más bisoños, particularizando en el compromiso social de los creadores, no ver al artista como un ente aislado, inaccesible en la cima, sino el artista que se mueve en una comunidad, que participa de las jornadas de programación y que ayuda a modelar el pensamiento, a transformar para bien su entorno social por la cultura. Los que pertenecemos a la AHS creemos en la capacidad transformadora de la cultura.

¿Cuál serían los desafíos de la generación actual y a los que les seguirán en los próximos años?

Uno de los retos es seguirse pareciendo a los jóvenes que componen la AHS, por eso se tiene que estar repensando y eso la mantiene siempre joven, y por supuesto con ello la organización adquiere las características de los jóvenes, la rebeldía, el “todo es posible”, el momento de experimentar, de desarrollarse, de contrapuntear incluso criterios y construir un compromiso con la obra en que se participa, aprovechando todas las características que tienen los jóvenes en cualquier lugar del mundo.
Otro reto es no olvidar de dónde venimos. Por eso estamos constantemente revisitando la historia, el saber por qué llegamos hasta aquí, y eso ayuda a clarificar, a definir mejor a donde se va, en ello hay una de nuestras brújulas: tener claro el pasado para tener cada vez más claro el futuro.

El otro reto tiene que ser el papel de contrapartida de las instituciones y que no se queden los planteamientos y debates dentro del gremio, dentro de su vida orgánica, sino que tienen que contribuir a la sociedad, de modo que podamos continuar batallando por tener una Cuba más culta, lo cual incluye, por supuesto, el tema de la educación. Ser capaz dentro de lo social de transformar, de mejorar a través de la cultura los procesos formativos, educativos. También consideramos que por medio de la cultura se puede vivir mejor, en un país que no es desarrollado, un país sin grandes recursos naturales,el capital humano y el desarrollo de su cultura es lo que ha permitido sobrevivir a la Revolución, la defensa de la cubanidad, de su propia nacionalidad, eso nos ha permitido sobrevivir a toda una andanada de estrategias para derrotar la Revolución. Revolución que, como dijera Fidel se afianzó a lo mejor de su cultura.

La polarización que se establece entre mercado y arte, aunque es un fenómeno antiquísimo, hoy en Cuba adquiere determinados matices a partir de los procesos transformación que ocurren en Cuba. Algunos de los jóvenes artistas con los que he conversado, músicos, artistas de la plástica se lamentan de cómo el mercado impone el mal gusto, la banalidad. El arte mercancía, ese lado oscuro que es lamentablemente el más iluminado por la publicidad, por el capital que mueve, por la difusión oficial o alternativa parece imponerse sobre la creación verdadera. Como organización que tiene una responsabilidad con los artistas jóvenes, ¿qué se puede hacer, en lo conceptual, en lo estructural, para impedir que ese fenómeno del mercado se salga de control?

En los tiempos que corren no pueden estar los artistas al margen de la comercialización, pero al mismo tiempo tienen que tener claro del compromiso ético que les mueven como artistas. La AHS tiene claro que los creadores jóvenes, esos talentos de hoy serán los consagrados del mañana. Este es uno de los principales temas debatidos, tienen que ver con dejar claro un grupo de jerarquías que clarifican mejor al pueblo que es quien compra la obra si entiende que la obra le puede aportar.

No podemos aceptar la falsa filosofía de “al pueblo pan y circo” tenemos una responsabilidad. El gusto no es un bloque monolítico intransformable, como todo proceso cultural es sedimentado, se forma, se educa. Somos partidarios de que constantemente tenemos una responsabilidad con las personas de formar ese gusto, en el entendido de darle lo mejor desde lo estético, lo cual incluye un proceso de experimentación, porque no tenemos la verdad absoluta, ese proceso de búsqueda ayuda al mismo tiempo a formar la propia obra del creador, en una retroalimentación con el pueblo. Recalco el tema de la responsabilidad social de los creadores: el artista tiene que tener un sentido,la obra tiene que tener un aporte, el artista en su compromiso social tiene patria.

Con respecto a los géneros y los estilos, más que el género en sí, la organización ha tenido una batalla contra la vulgaridad, la banalidad, el facilismo. El reto ha sido siempre el mantener la calidad, nosotros no podemos bajar esa varilla, el compromiso irrenunciable por lo mejor de la calidad, eso ha sido otro de los temas que ha caracterizado a los jóvenes artistas y creadores. Que la presencia de juventud no signifique nunca la ausencia de calidad, pero también en el sentido de que la presencia de juventud signifique una condición de que la calidad está garantizada, hay que buscarla, aunque nos equivoquemos. Es el momento para madurar, te equivocarás menos en la medida que puedas aprovechar toda la experiencia vivida por otrosartistas y puedas aprender a transmitir una idea.

Tener sensibilidad, que es también el sentido de toda obra de arte, que ponga a pensar, que contrapuntee que transforme. Un libro que no te estremezca, que no te conmueva, difícilmente será un buen libro y como eso cualquier manifestación artística, puede ser muy comercial pero rara vez te llenará de riqueza espiritual. Creo que el tejido espiritual de la nación es responsabilidad de los creadores que la componen y por tanto estos tienen que tributar cada vez con más calidad a la cultura.
No es contra un género en específico, en todos los géneros hay cosas malas. Es muy complicado, por ejemplo en la plástica muchas veces eres una suerte de Dr. Jenkins y Mr. Hide que se transforma a la hora de resolver los recursos materiales para hacer su obra, y caía en concesiones, entendibles cuando intentas sobrevivir en un momento específico, y luego hacer tú obra. Creo que cada vez tenemos que ser más auténticos en la medida que los tiempos lo permitan, pero no lo van a permitir los tiempos, si no tienes claro que no debes hacer, cuales concesiones no debes hacer. Eso es de los retos que tiene la AHS, ser irreconciliable con los mal hecho, contra lo vulgar, lo banal. Comprender eso te impide caer en esa dicotomía, te permite ser coherente a la hora de enfrentar cualquier tipo de trabajo.

Qué efecto esperas con estas escaladas al Turquino en los compañeros que te siguen a la montaña, y en especial este año del 90 cumpleaños de Fidel.

¡Qué bueno que llegó el Turquino! y que bueno que llegó para quedarse. Es una de las banderas que estamos defendiendo, no es un hecho formal para cumplir un plan, ir por gusto a un lugar de difícil acceso. Primero no la fecha escogida no es cualquier fecha, tiene un significado especial para los que estamos aquí. Podíamos haber celebrado el cumpleaños de Fidel en una Casa del Joven Creador. haciendo lo que sabemos hacer, lo cual también sería un aporte. Pero siempre tienes algo más que dar. El que sube al Turquino baja transformado, la vida lo ha demostrado. En estas escaladas los asociados salen más hermanados, que es como también me gusta ver la asociación, la organización como una gran familia y aquí se fortalecen esos lazos que van más allá del compromiso artístico. ¿Qué espero?

Que sean coherentes, que conociendo su historia la defiendan y con ello poco a poco vayan haciendo su propia historia. El futuro para mi es el presente, le futuro se construye hoy, día por día y son de las cosas que defendemos con estas excursiones al pico Turquino. Es hermoso que los vecinos y pobladores de estos intrincados lugares no esperen año por año con una ilusión, con una posibilidad de ver por donde se mueve hoy el arte joven, el arte de vanguardia, eso algo a lo que no podemos renunciar a ser artistas de vanguardia en lo hondo del pueblo y del país.

En relación a Fidel son muchos los asideros que tenemos con él, en particular para subir a la Sierra y celebrar aquí su cumpleaños. La primera noche buena después del triunfo la celebró Fidel en la Ciénaga de Zapata con los carboneros, eso es un mensaje que lo extrapolamos a estos tiempos: celebramos donde se escribió, se definió la historia, donde se transformó toda una nación, y respetamos más a nuestros héroes, comprendemos mejor a los que tuvieron participación en esa gesta, aprendemos a conocerlos mejor y también por qué hay quieren apuestan a que olvidemos la historia, a borrar el sentido de donde hemos venido.Este encuentro aquí y en particular el hecho de conocer la historia de Fidel en su mismo escenario es como tocarlo, como estar más cerquita de él y es hacer que Fidel, como siempre, nos ponga a reflexionar.

Ese compromiso de por qué los Saíz eran martianos y a la vez fidelistas, esa trilogía Martí, los hermanos Saíz y Fidel no se puede romper, tiene una mística para nosotros. Y que mejor momento que los 90 de Fidel para ir a la Comandancia de La Plata. Un grupo de los compañeros de los que nos acompañan hoy, dirigentes de la organización, son a su vez artistas que han asumido la responsabilidad de coordinar un grupo de jóvenes, han puesto a reposar parte de su obra para promover la de otros. Hay mucho altruismo de su parte en una carrera que es muchas veces efímera, un bailarín dispone de poco tiempo para hacer su obra como bailarín, puede ser luego coreógrafo o director, pero el tiempo de bailar es corto y sin embargo ha decidido venir aquí, a riesgo incluso de lesionarse, porque es dura la prueba, pero viene para conocer de cerca la historia de su país, la obra de su país y viene por defender una organización, hay un sentido de pertenecía inmenso con la organización, porque creemos en esta organización, porque le ha dado voz y voto a los jóvenes artistas, les ha dado la oportunidad de participar en la obra de la Revolución, de la política cultural de la Revolución, y participar en su transformación.

Eso hizo Fidel desde Palabras a los Intelectuales, convidar a los artistas a participar en la obra inmensa, rica y cultural de la Revolución. Eso se siente aquí en el Turquino con Fidel quien está aquí con nosotros, él siempre nos acompaña. Fidel funda la UNEAC, poco después de Palabras a los Intelectuales, sin esa fundación nunca se hubiera existido la AHS, si no hubiera habido una voluntad para que los jóvenes artistas participaran de la obra de la Revolución no se hubieran creado las organizaciones para contribuir como gremio en la Revolución, obra que es un proceso cultural. Fidel ha sido muy cercano para nosotros, son muchos los momentos, en los 30 años de la organización,de encuentros con Fidel y ahora más recientemente Raúl quien participó con nosotros en el II Congreso. Otro de los retos es el seguimiento a los acuerdos tomados en nuestros inventos, para que no caigan en letra muerta. Tenemos también encuentros permanentes con Miguel Díaz-Canel el primer vicepresidente, encuentro para dialogar con los creadores, eso también son señales de la voluntad política creada por Fidel que no podemos olvidar.

Todo eso tiene que ver con esta visita a la Sierra Maestra y a su cumbre el Pico Turquino, como dijera Martí “A las estrellas no se sube por senderos llanos” Es esa magia la que mueve a estos jóvenes. Mucho de ellos están ahora mismo en vacaciones, otros tienen presentaciones posibilidades de trabajo que pueden reportarle cifras y beneficios económicos, parte de su tranquilidad como trabajadores, sin embargo están aquí para conocer mejor a otros jóvenes de los que ya son hermanos y a encontrase con Fidel, quien es después de Martí el más universal de todos los cubanos.

Creo en su claridad de visionario, creo en eso de que va al futuro y regresa después para contarlo. Constantemente cuando estamos repensando cómo podemos mejorar esta Revolución, no podemos olvidar sus enseñanzas y preguntarnos nosotros mismo ¿Qué estamos haciendo para mejorar esta Revolución? Eso nos pone a reflexionar a los jóvenes que hoy en esta escalada.

Las revoluciones son entes vivos y activos ¡Qué bueno que los artistas estamos participando en ella! Las verdaderas revoluciones, las auténticas no pueden prescindir de la cultura, la vida lo ha demostrado, sobre todo en estos tiempos de avalancha global de una seudocultura cuyo principal objetivo es embobecer a toda la humanidad, no solamente a Cuba con el tema de la subversión para derrocar al gobierno, sino a nivel global. Para enfrentar todo eso, es imprescindible la participación activa y creadora de los artistas en la cultura de la Revolución. Venimos aquí también a saciar la sed de saber, la necesidad de conocer de dónde venimos, de comprender la historia, para evitar viejos errores, Estas jornadas son parte de la formación del hombre nuevo como lo pensó el Che, como lo ha hecho Fidel.

 

Busca viejas llorando

Hace unos años, en el 2008, cuando el huracán Paloma destrozó el litoral de Santa Cruz del Sur, acompañé a varios periodistas extranjeros al lugar de los acontecimientos. Recuerdo especialmente a una corresponsal que le pedía con insistencia a su camarógrafo “viejas llorando, necesito caras de viejas llorando” El hombre hacía cuanto podía por encontrar en aquella devastación el rostro lacrimoso de alguna anciana. Pero nadie lloraba. Para aquella corresponsal de un poderoso medio de la hegemonía global la imagen a vender era la de gente vencida y deseperada

 

EP1250738n estos días los reporteros cubanos se enfrentaron una vez más a las tensiones de un huracán. Escuché en la noche del martes y casi la madrugada del miércoles a los periodistas de Baracoa transmitir desde el centro de los vientos mientras sobre su techo caían los escombros. Hace algunos años, durante un evento similar los trabajadores de una emisora pinareña se refugiaban en el único lugar seguro de su planta y siguieron transmitiendo mientras todo lo demás colapsaba. Cuando el huracán Paloma se aproximaba a Santa Cruz del Sur, el equipo de prensa del cual formaba parte tuvo que ser casi expulsado del poblado costero porque insistíamos en esperar allí la tormenta. En la madrugada el equipo de la TV santacruceña y sus compañeros radialistas amanecían en botes reportando por las calles inundadas.

Esos son solo ejemplos de la pasión y la entrega de nuestros trabajadores de los medios de prensa, no solo de los periodistas y los gráficos. Sus historias son los de la solidaridad humana, la capacidad de resistir, de superar el espanto y la pavura. Hablan con naturalidad de la confianza que tiene la gente de que no serán abandonados. Para los medios cubanos el dolor no es espectáculo en sí mismo, cuando aparece en la noticia es la exposición lúcida del desastre ocurrido, sin dejar de contener la emoción de quien está detrás de la cámara o el teclado. Hay dramatismo y no morbo, no hay pragmatismo y si hay humanismo.  El lamento deja espacio a la solidaridad, a la voluntad de todo el país por la recuperación.
Ante los huracanes y sus desastres no perseguiran nuestros colegas de la prensa “viejas llorando” Ello saben lo que es resistir los vientos más fuertes y narrar como se cae y como se levanta todo un pueblo. Contrasta su discurso con el de los que odian a la revolución, quienes hablan de desesperanza y pesimismo. Como Santa Cruz, Santiago, Pinar del Río y cualquier otro pueblo maltratado por la violencia de la tormenta Baracoa se alzará desde el brazo de toda Cuba, sus personas volverán a reír y el terror terminará en cuentos para los nietos. Esa habilidad de fénix es narrada por nuestros periodistas quienes son parte del milagro de la resurrección de un pueblo que no sabe que es rendirse.

Periodistas Cazahuracanes

Se aproxima un ciclón y los periodistas caza huracanes ya se preparan para salir a cumplir con su trabajo. Profesionales, arriesgados, casi temerarios, los gráficos quieren la mejor imagen.; nadie le gana a la radio, ellos son imprescindibles; los de la prensa escrita narran desde la palabra y la imagen las historias dramáticas de la solidaridad; los de la TV nos mojan las pantallas y nos llevan al centro del huracán. En las redacciones no se duerme, los editores pasan horas frente a las máquinas, los realizadores y todo el personal de apoyo se muda al trabajo, no saldrán de allí hasta que no hayan vencido al mal tiempo.
Como me gustaría estar nuevamente con ellos, con el viento y la lluvia en el rostro, buscando entre todos el lugar del mejor encuadre, el testimonio más humano, la voz que dice como si se viera.
Los periodistas caza huracanes se alistan para ponerle sonido, imagen y texto a ese bruto atmosférico que vine desde el mar y bufa sal, escupe tornados y patea la tierra con ventarrones y aguaceros. Cuba sabe cómo quitarle muertos a los ciclones y en ese esfuerzo nacional por la solidaridad y la vida, los periodistas cubanos son indispensables.

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